
Una de las grandes marcas entre las plumas americanas es, sin lugar a dudas, Sheaffer.
Sus contribuciones en sistemas de carga, diseño de plumas, uso de materiales y variedad de plumines han sido extraordinarias.
En 1912 revolucionó la manera de cargar la tinta en la pluma con la palanca de carga, arrebatándole la primacía en ello a su competidora Conklin, dado que su sistema se integraba totalmente en el cuerpo de la pluma y convenció de su ventaja competitiva a los usuarios.
Y ya con ese sistema en el mercado, en 1924 sorprendió con la utilización de un nuevo material para la construcción de sus plumas, el celuloide, que ella llamó Radita, y que desde 1920 se intentaba infructuosamente utilizar debido a su alta inflamabilidad, entre otros motivos. El nuevo material permitía bellos y brillantes colores y combinaciones de color, impensables con la tradicional ebonita.
Y el lanzamiento lo llevó a cabo sobre el modelo Lifetime que desde 1920 había comercializado en ebonita, añadiendo un punto blanco a las plumas, el «White Dot», que acreditaba su durabilidad y garantía para el usuario de por vida.
La aportación de Sheaffer al mercado supuso el inicio del cambio radical en la fabricación de plumas, que se consolidó a partir de 1928 en adelante, en perjuicio de la utilización de la ebonita.
La pluma se presentó en diferentes colores, siendo el primero de ellos el llamado «Verde Jade» por su similitud con la piedra preciosa. Ese primer modelo llevaba un anillo ancho, que posteriormente, a partir de 1928, se convirtió en dos más finos en el cabezal de la pluma.
En la galería se presentan diferentes modelos de Lifetime desde 1920 (en ebonita) y posteriores a partir de 1924, con colores de esta interesante línea de plumas, así como una copia de la patente del sistema de palanca y certificados de garantía ofrecidos por Sheaffer, además de una explicación en el prospecto oficial que detalla los pasos de la fabricación de la Lifetime.





























Las fotos de los catálogos provienen de los oficiales conservados por Lazard Estilográficas, y las plumas son cortesía de Plumaemoción. Una de ellas está tomada de la página 107 del libro «Fountain Pens of the World» de Andreas Lambrou.
