
Antes de proseguir es de justicia que a los nombres de los tres fundadores ya comentados, unamos los de otras dos personas que resultaron trascendentales para el devenir de la Compañía. Sus nombres son Wilhem Dziambor y Christian Lausen.
Recordamos que la Marca elegida para las plumas de lujo era la Rouge et Noir, en idioma francés, y que ello en los primeros años, previos al desastre que se produciría en 1914, no se veía bien en Alemania. Hubo un intento de «enmascaramiento» pasando a llamar a esas plumas de top rojo «Rotcappchen» (Caperucita roja) pero no cuajo.
Pero el problema de Alemania no era tal en el resto de Europa, y en países como Italia se siguió usando como pluma de calidad de la Empresa la comercializada con su denominación en francés.
Y así las cosas cuentas las crónicas que en una comida familiar de los dueños de la Empresa, allá por 1914, en medio de una partida de cartas, alguien comparo la pluma con la montaña del Mont Blanc y su top blanco con un glaciar de aquella. Y ambas semblanzas prosperaron. El top blanco trocó en un dibujo con seis puntas redondeadas en alegoría de los valles que entornan la Montaña, y su nombre paso a ser el de las plumas.
Y la cosa no quedo allí. Sino que su altura, paso a su vez a estar grabada en los plumines de la llamada en 1924 Meisterstuck, (Obra Maestra), impulso comercial y de marketing que en dicho año se llevo a cabo para posicionar los mas exclusivos productos de la Empresa que ademas cambio la denominación de Simplo a Montblanc. La grabación en el plumín no se produjo hasta 1929, cuando la Meisterstuck ya estaba en el mercado.
Pero hemos corrido mucho y nos hemos dejado varios pasos intermedios en el tintero en esta rápida síntesis, lo que pensamos remediar en otra entrega.
Por ejemplo hablar mas detenidamente sobre la evolución de las inscripciones en los plumines. Y mas cosas que seguirán. Para redimirnos parcialmente diremos que el avispado ocurrente de la reunión de cartas se llamaba Carl Schalk, y que los glaciares del Montblanc se llaman: Brenwa; Miage; Bruillard; Bionnassay; Taconnaz y Bossons. Estos últimos datos se los debemos al blog «Solo Plumas».


